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:: La petite merde ::

2005/06/17

[Info] La Cuca de Mariana



Mariana tiene una confusión y espera que aquí en LA PETITE MERDE le ayudemos a aclarar sus dudas. Ella me escribe en un mail que aún no tiene claro en qué categoría está su cuca.

Quien desee opinar puede tener en cuenta la Guía de Cucas de LA PETITE MERDE: http://lapetitemerde.blogspot.com/2005/04/txt-la-merde-se-cree-muy-cuca-pues.html.

La fotografía es muy clara, ésta es la cuca de Mariana.

2005/06/12

[Info] Lo más Iguazambo de LA PETITE MERDE

Culos y Neuronas.
http://lapetitemerde.blogspot.com/2005/01/txt-la-merde-culos-y-neuronas.html
Aproximación al Iguazambo.
http://lapetitemerde.blogspot.com/2005/01/txt-la-merde-aproximacin-al-iguazambo.html
Monografías Zambológicas de Desespereira.
http://lapetitemerde.blogspot.com/2005/02/txt-le-pain-monografas-zambolgicas-de.html
Quitame el Culo de la cara.
http://lapetitemerde.blogspot.com/2005/02/txt-la-merde-quitame-el-culo-de-la.html
Filé Mignon a la Mint.
http://lapetitemerde.blogspot.com/2005/02/txt-la-merde-fil-mignon-la-mint.html
Guarichas del más allá.
http://lapetitemerde.blogspot.com/2005/02/txt-la-merde-guarichas-del-ms-all.html
La de la tanguita rota.
http://lapetitemerde.blogspot.com/2005/03/info-la-de-la-tanguita-rota.html
El Chavo del Ocho.
http://lapetitemerde.blogspot.com/2005/03/txt-la-merde-el-chavo-del-ocho.html
Iguazambos con aires de gente descente.
http://lapetitemerde.blogspot.com/2005/03/txt-la-merde-iguazambos-con-aires-de.html
Pereiranas Calurientas!!.
http://lapetitemerde.blogspot.com/2005/03/pereiranas-calurientas.html
Ay, que felicidad, hoy es Viernes!.
http://lapetitemerde.blogspot.com/2005/03/txt-la-merde-ay-que-felicidad-hoy-es.html
Arepa tostada, chorizo pelao.
http://lapetitemerde.blogspot.com/2005/03/txt-la-merde-arepa-tostada-chorizo.html
Dosquebradas tiene el baño sucio.
http://lapetitemerde.blogspot.com/2005/03/txt-la-merde-dosquebradas-tiene-el-bao.html
Sexo con lobas.
http://lapetitemerde.blogspot.com/2005/04/txt-la-merde-sexo-con-lobas.html
¿Se cree muy cuca? Pues pélela!!.
http://lapetitemerde.blogspot.com/2005/04/txt-la-merde-se-cree-muy-cuca-pues.html
Las Leyes de Cleta (I).
http://lapetitemerde.blogspot.com/2005/05/txt-la-merde-las-leyes-de-cleta-i.html
Mi ex-novio es un Iguazambo.
http://lapetitemerde.blogspot.com/2005/05/txt-la-merde-mi-ex-novio-es-un.html
La breva.
http://lapetitemerde.blogspot.com/2005/05/txt-la-merde-la-breva.html
Las Leyes de Cleta (Orígenes).
http://lapetitemerde.blogspot.com/2005/06/txt-la-merde-las-leyes-de-cleta.html
La mugre está por dentro.
http://lapetitemerde.blogspot.com/2005/06/txt-la-merde-la-mugre-est-por-dentro.html
2005/06/05

[Txt / La Merde] La mugre está por dentro



En un domingo apenas naciente, aproximadamente a las siete de la mañana, Doña Magnolia irrumpe en la casa de Jenny, tocando fuertemente con una llave en la puerta metálica y gritando: “ay!, ay!, ay!, se murió!, se murió!”. Jenny, quien se encuentra plácidamente descansando en su cama, se levanta exaltada, se calza las pantuflas con cabeza de Garfield, baja los 217 escalones de madera y hala la cabuya que abre la puerta.

Doña Magnolia entra manoteando como gallina herida, pasa frente a la dueña de casa y repitiendo constantemente “se murió!, se murió!”, prosigue hasta la cocina, abre la nevera y se sirve en totumado de aguita de apio.

Pero Doña Magnolia, qué ha sucedido? – le pregunta Jenny.

Mija, se murió!, se murió!. – responde Doña Magnolia

¿Quién se murió, Doña Magnolia? – pregunta la anfitriona.

Se murió mi sobrina, Mayerlis, la hija de Gladys.

¿Cómo? ¿La bebita? No lo puedo creer! ¿Pero qué fue lo que sucedió?

Luego de tomarse el agua de apio y tranquilizarse, Doña Magnolia le cuenta a Jenny qué fue lo que ella descubrió que la descontroló de esa manera.

Resulta, mija, que mi Gladys, ésta mañana se levantó a calentarle agua para el tetero de la niña, vió que estaba de espalda, la cobijó, preparó el biberón y regresó para dárselo. Cuando la movió, la bebita no respondía con gemido o gesto alguno. Gladys inmediatamente la cogió entre sus brazos y se percató que la niña estaba inmóvil y no respondía ante ningún estímulo. Ella se asustó muchísimo, trató de escucharle los latidos del corazón pero no los sentía. La piel de la niña tenía un color verdoso y había sangre en su nariz y almohada. Abrazada por el pánico, se puso cualquier chingue, cogió un taxi y se llevó a la niña para el hospital. Horas después regresó con el cadáver entre una cajita.

En éste momento, Gladys se encuentra en la sala de la casa, inconsolable, postrada frente al cadáver de Mayerlis.

(* Paréntesis – La Merde ) Cuando ésta historia llegó a mis oídos, me propuse averiguar algo más ya que conociendo como conozco al populacho, lo más probable es que ciertos datos importantes, que sin duda cambiarían el rumbo de la historia, podrían haber sido obviados. Toqué algunas puertas de vecinos, familiares y amigos. Atando cabos, pegando retazos, logré armar una versión de lo acontecido que se acerca más a la realidad, versión que se podrá leer a continuación. (*/ Paréntesis – La Merde)

Gladys Alesandra (no alexandra) Moreno Ibarra se casó muy jóven con un primo suyo, Héctor Fabio Ibarra Guacaneme (Hétor como todos lo llamaban). Luego de 2 semanas de matrimonio, ya Gladys se encontraba preñada como casi todas las criollas luego de cumplir los 15 años. Hasta acá la cosa pinta como bien, pero no es así porque resulta que nuestros dos tortolitos en ése entonces tenían un historial de adicción a drogas fuertes tan grande como su negligencia. Consumían casi cualquier cosa que se pudiera beber, fumar, inhalar o inyectar. Una pareja perfecta, sin duda!, estaban hechos el uno para el otro.

Hétor, todas las noches se sentaba con sus amigotes en las bancas de un parque infantil ubicado en la Carrera 10ª con calle 12; se hacían allí a fumar, oler, escuchar metal e incomodar a los transeúntes hasta la madrugada. Una noche, cuando Gladys cumplía 4 meses de embarazo, ocurrió lo que ya estaba “cantado” (o planeado?) por los vecinos, pasaron 2 hombres en una motocicleta DT 125 y con un arma automática, “fumigaron” el lugar, “limpiaron de alimañas la zona”. Cayeron muertas 9 personas entre las cuales se encontraba el Hétor.

Mrs. Gladys, se echó a la perdición y durante el embarazo continuó consumiendo drogas, alimentando la depresión por su pérdida y hasta fornicando con algunos mechudos metaleros en medio de las rumbas.

La criatura, Mayerlis, nació prematura, con problemas respiratorios, ciega y sordomuda (como la canción de Shakira). ¿Por que? Seguramente por la buena alimentación, un comportamiento digno durante el embarazo por parte de su madre, la música de Mozart, etc, etc.

Todos los familiares con quienes pude hablar, coincidieron en que Gladys no trabajaba, de hecho, según ellos, nunca había trabajado. Pero, profundizando algo más en el tema, me di cuenta que Gladys todas las noches sale sagradamente a las 8 pm y regresa a las 4 o 5 am del otro día, sin importar qué día sea, incluyendo domingos y festivos. Si no trabaja, entonces, ¿Qué hace en ese horario? – Me pregunté.

Otro tema que me inquietó fue la alimentación. ¿Cómo sobrevivía esta gente? ¿Con qué pagaba el arriendo? ¿Mayerlis tenía alguna rehabilitación o terapia?. Una tía de Gladys, señora de aproximadamente 50 años, quien subsiste de la venta de arepas en unos bajos, me contó que todos los días les manda algunas arepas, 2 totumadas de aguapanela y a veces un par de cabezas de pescado para que Gladys le haga sopa a la niña. A parecer eso es todo, esa es la dieta diaria. Pura caridad!!

Hablando y hablando resultaron datos muy interesantes como el del vigilante de la cuadra, Don Chucho, quien comenta: “Yo ví que la señora Gladys salió a eso de las 8 pm vestida con bluyín y camiseta cortica, de esas que le dejan ver a las mujeres el ombligo. Llevaba como 5 minutos de estar parada en el andén cuando un Joven la recogió en un Mazda gris. Aproximadamente a las 7 am, cuando me disponía a entregarle el turno a mi compañero, ví que se bajaba de un carro rojo conducido por un señor barbado. Realmente estaba muy borracha y olía a marihuana. Yo tuve que ayudarle a buscar las llaves en el bolso y abrirle la puerta. En la casa no había nadie. Yo sé que ella cuando se va por las noches deja a la niña encerrada y sola en la casa”.

Una tía de la niña amplía la ilustración: “ellos vivían muy pobremente, en esa casa solamente había una cama y unos muebles para la sala. La niña dormía con la mamá porque no tenía cama para ella sola”.

Entonces, ¿cómo murió la niña?.

Lo más probable es que murió asfixiada. Si. La madre, Gladys, sin duda alguna era una re-puta que se drogaba hasta casi perder el conocimiento para poder estar con sus “clients”. De allí provenían sus fondos, los cuales usaba para comprar la “percha” y la droga, lo demás lo dejaba a la buena fe de familiares, vecinos y amigos. Muy seguramente, al llegar a casa el día de la muerte, estaba tan hebria, tan drogada y tan pichada, al borde de perder la razón que logró llegar hasta la cama y se echó como la cerda que es, sin percatarse que la niña se encontraba allí. Al otro día, al levantarse, vio que la niña se encontraba a su lado, seguramente casi debajo suyo o casi como una almohada, le preparó el biberón y cuando tuvo contacto físico con ella, ya llevaba horas de muerta. Es probable que el color de su piel y el sangrado de la nariz sean evidencia de esto. La verdad no soy investigador de CSI ni mucho menos pero según cuentan “las malas lenguas”, es la versión más sensata.

A la niña la cremaron y la velaron. El día de la velación cumplía 21 meses de nacida. Nunca pude ver una foto suya pero me contaron que era blanca, con el pelo negro, linda, gorda y con los ojos grandes.

El pobre, lo es de espíritu. La mugre se lleva por dentro!!
2005/06/01

[Txt / La Merde] Las Leyes de Cleta (Orígenes)


Como la gran caniche que es, nuestra Cleta, siempre se contradice, siempre miente y a los ojos de quien cae en su red, pareciera que es una “mujer correcta”, una “gran mujer”, “la madre de mis hijos”. Pero no, no es así. Es una gran meretriz bañada, vestida y perfumada para “encantar” al pendejo incauto. Para poder comprender la 2ª Ley de Cleta, primero tenemos que adentrarnos un poco en su vida familiar.

Hermes Arley Bueno, hombre de 45 años, analfabeta, desempleado y con un gran don de “hablar mierda” (notorio talento para la política), durante 20 años fué prácticamente un monumento al ocio con amplio reconocimiento en el pueblo. Se levantaba a las 6 de la mañana, pedía “prestado” un diario en el kiosco y ponía su honorable trasero en el andén izquierdo de la calle dos entre carrera novena y décima, andén que ya tenía grabadas las marcas de sus nalgas. Hombre experto en el arte milenario del gorreo; su día a día transcurría entre el desayuno, el almuerzo y la comida de la gente del Parque Central, a esas horas se ponía en el rostro la mejor expresión de perro restaurantero y se sentaba frente a la gente que se disponía a llevarse los alimentos a la boca. Como es obvio, provocando ésta situación incómoda lograba uno que otro pedazo de bofe, chunchurria, algún puñado de arroz y hasta una botella de refresco.

En su rutina diaria, la hora más preciada luego de comer, sin duda era pararse frente a la Escuela Femenina Maryuris Alejandra Tangarife a ver cómo se tongoneaban las jovencitas de secundaria al finalizar su jornada. En especial, sentía gran admiración por las formas de una estudiante de 17 años llamada Aleyda Concepción Bueno. Regularmente la esperaba al final de la calle para decirle cualquier cantidad de sandeces y propuestas sexuales. Ella, por su parte, aceptaba todo lo que de él venía ya que le parecía un “hombre hecho y derecho”, un “señor”, más allá de la vulgaridad que emanaba de su hocico.

Entre chanza y chanza, entre roce y roce, Hermes logró calar entre la piel y la mente de Aleyda y día a día se fueron estrechando lazos de amistad, se fue creando un ritual de cortejo digno de pollo carioca y gallina culeca. Aleyda, ignorante, carente de picardía, ilusa y llena de ganas, como arbeja en plato se dejó trinchar, entró en la jaula del macaco y como es obvio, le pelaron el culo. La emoción del amanguale, del entrepierne, del arrunchamiento, la seguridad del pecho peludo, de la pierna gorda y el sobaco sudoroso, el encanto de la calentura entre el rastrojo, del restriegue de breva y berenjena, de la manosiadera atarbana, todo esto se fue para mierda al saberse vía bruja del pueblo que la china había quedado preñada y, por supuesto, embalada. En ese instante, Mr. Hermes cogió sus 2 mudas de ropa y arrancó vereda arriba como perro endemoniado y la tontarrona de Aleyda, con el buche lleno de “vida” más preocupada que un berraco y de frente a una desilusión y a una gran responsabilidad. El par de gónadas de Hermes jamás se volvieron a montar en la hamaca de Aleyda, jamás!

Los padres de Aleyda, al saber la noticia, la despojaron de sus miserables pertenencias, la sacaron de la escuela y la mandaron a vivir a la piezucha trasera de la casa junto con 3 cerdos y una cabra. Sus oficios se incrementaron y sus progenitores le retiraron “la palabra”, jamás le volvieron a hablar, más allá de lo estrictamente necesario. Durante todo el período de gestación, Aleyda estuvo privada de las mínimas comodidades, veía cómo pasaban los totumados de aguapanela, los platados de sancocho de gallina campesina, los morros de queso y ella no podía más que babearse y aguantar las ganas.

La criatura que Aleyda llevaba buche adentro, sintió todas las privaciones pero más la carencia de afecto. Básicamente la barriga de la Señorita Preñada Bueno era como una maleta, como un accesorio incómodo que tuvo que cargar durante 8 meses y medio, accesorio que normalmente recibía los golpes del trajín diario y el frío en las noches porque ni la ropa ni las mantas la cubrían por completo. El pulguero de la “porqueriza” donde vivió durante ésta época, convirtió la barriga en una pitaya, llena de turupes y ronchas jugosas.

Resumiendo: El bebé nació en un parto prematuro de alto riesgo porque venía de espalda y extendido como parasol en playa. La Madre, o sea Aleyda, muere a causa de una infección que degeneró en gangrena, la matrona que atendió el parto tenía un retardo mental y luego del procedimiento se apuñaló el cuello. Los padres de Aleyda, o sea los abuelos de la criatura la bautizaron Nancy Anacleta, o mejor, Nancy Anacleta Bueno Bueno quien fue amamantada hasta los 16 años por la cabra del cuartito aquel y creció privada de padres, afecto y todo lo demás.

Nancy Anacleta se convirtió en una mujer-esponja, al mejor estilo de Bob Esponja, recibió y almacenó golpe tras golpe, maltrato tras maltrato, insultos y privaciones, sin dejar escurrir una sola gota de éste elixir. La Cleta que hoy conocemos, esa jugosidad de mujer, se empezó a construir justo en el día en que bajo sus chiros encontró la mina de oro: una breva colorada y esponjada, un par de teterines y dos nalgas pegadas al pellejo. En ese instante surgió su primer pensamiento como Cleta: “Estoy sentada en la plata”.

Hoy por hoy, se perfuma para cada ocasión con aquel elíxir compuesto de recuerdos y anhelos. Cleta se perfuma para usted, usted y usted. Si señor. Pero cada caricia brindada por ella es un mordisco venenoso, llevar a Cleta a la Cama es dormir con una serpiente venenosa y cada hombre es un apetitoso ratoncillo, no al contrario.