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Registro
100% Boñiga

:: La petite merde ::

2007/01/06

Susurros

Imagine un demonio lo más feo que su mente sea capaz de crear, lo más vil, inescrupuloso, manipulador y oportunista posible. Imaginelo empelota o vestido, con uno o diez brazos, con uno o diez ojos, pero eso si, oloroso ese berraco, apestoso como el más.

No intente, créelo mentalmente tan real como sea posible, así le duela, créelo aún si no se lo cree... créelo.

Ahora traslade su creación fuera de la mente, al plano material y parelo a su lado. Si el engendro creado es enano, baje su cabeza hasta la altura de la boca de éste, y si es alto, haga que se ponga a su nivel.

Autorícelo a que le susurre al oído lo que se le ocurra, incluso que le meta la o las lenguas (como lo haya pensado) dentro del oido.

El bicho, muy seguramente le dirá cualquier cantidad de sandeces ¿Que mas puede decir un demonio sino cosas malvadas y dañinas ocultas bajo el mensaje del placer?

Intente vivir la vida cada hora, cada minuto, cada segundo. Intente vivir su rutina diaria con él o eso ahí pegado y sin ser conciente de su existencia.

Susurrando, susurrando, incitando, incitando... envolviendo.